
En Mendoza, prosperan pymes de servicios con base en Internet que son motorizadas por jóvenes universitarios con conocimientos en nuevas tecnologías. A continuación, una guía de quiénes son y qué hacen.
Aunque alejada geográfica y financieramente de los centros mundiales de desarrollo de empresas de base tecnológica, Mendoza parece querer romper esas distancias con una serie de pymes motorizadas por jóvenes universitarios muy empapados en las tendencias de los negocios digitales.
Se puede decir que Internet es su nicho, aunque dentro de él se abren un infinito de subnichos que caben, podríamos decirlo, en la base de datos de Google. Es lo que Chris Anderson, el editor de la revista “Wired” (la famosa publicación sobre tecnología), llamó “la larga cola” (long tail): vender poco de muchos productos y no al revés, como las grandes compañías, lo que alarga la cola de la conocida gráfica de distribución estadística.
Bajo este modelo de negocios surgió la nueva generación de emprendedores web, que además entienden el desarrollo de empresas con una lógica distinta a la tradicional: las nuevas puntocom crecen en el boca a boca de los usuarios, lejos de los canales de difusión analógicos y por eso para ellas es clave la interacción con sus clientes, el feedback permanente, un ida y vuelta que define la web 2.0 que usan como plataforma.
Otro aspecto que destaca a este tipo de empresas es que son “startup” que se orientan a los servicios y no a desarrollar productos, porque los productos requieren tiempo de programación y testeo y vender servicios les permite salir al mercado rápido y generar rentabilidad para, por lo menos, cubrir los gastos, como reconoce Magdalena Day, socia de Internativa.com.
“La ventaja con la que corrés es que la ‘larga cola’ de la economía digital te permite inventar o descubrir mercados, que se convierten en nichos muy específicos. Te pueden dar una alta rentabilidad sin competidores en el corto y mediano plazo”, reflexiona la emprendedora, inquieta organizadora de eventos como el Mendoza Blog Day.
Además de Internativa, en esta avanzada de emprendedores 2.0 made in Mendoza se pueden ubicar Eventioz.com, Urbarama.com, TicketDirecto.com, +Reservas.net y otros emprendimientos enfocados en la comunicación corporativa digital como ABC Comunicación, Mirus y Octopía.
Hiperconectados e informados pero pymes al fin, trabajan compartiendo experiencias y avanzan hacia una especie de “cluster tecnológico”: una cadena de producción que les dé valor y los complemente a la hora de encarar proyectos más grandes.
Nuevos mercados
Hacer negocios a través de Internet tiene una doble ventaja inicial: rompe fronteras sin moverse de la casa. Es decir, no es necesario abrir oficinas en otro lugar para entrar en nuevos mercados.
“Internet te permite hacer lo que se llama ‘arbitraje geográfico’, que es tener tu base en algún lugar donde sea barato desarrollar y emprender para poder vender en otros mercados con precios más altos que el que lograrías en el tuyo. Eso se ve mucho en diseño, desarrollo de aplicaciones y hasta operaciones de atención al cliente”, explica Mariano Amartino, consultor y el blogger más respetado y leído del país a través de Uberbin.net.
Para él, emprender en la web no es tan diferente al mundo “off-line”. “Las preguntas básicas son ¿estoy cubriendo una necesidad de alguien?; ¿estoy creando algo que la gente usaría y recomendaría?; ¿qué valor le sumo a su experiencia de uso en Internet? En base a eso vas a poder ver si hay un nicho al que atacar y ahí viene la pregunta clave ¿podré ganar plata con esto?”.
Es que hubo una vez (a fines de la década pasada) en la que la fiebre de las puntocom en el mundo se convirtió en una explosiva burbuja que nadie quiere repetir. Por eso, ahora todos recomiendan no subestimar la rentabilidad a la hora de planificar un negocio on line.
“Hoy en día vemos cientos de proyectos web y pocos modelos de negocios. Por lo general, se cree que poniendo algo de publicidad uno puede hacer rentable un proyecto”, dice Pablo Aquistapace, de Eventioz. “En nuestro caso, desde el día cero pensamos en la idea que queríamos desarrollar con el proyecto, pero también pensamos en el modelo de negocio. Hoy nuestros clientes pagan una comisión por las registraciones de participantes a sus eventos que se realizan a través de Eventioz”.
Para Martín Caleau, de Urbarama, “el emprendedor 2.0 debe ser un fiel exponente de esta revolución social en Internet de los últimos años. Para emprender con éxito es fundamental relacionarse en el medio en el que se quiere trabajar, tener un muy buen conocimiento global de las tecnologías utilizadas en el mundo, y sobre todo, conocer a la gente indicada, en el lugar indicado, para poder abordar los aspectos técnicos, económicos y de negocio”.
Según Amartino, los nichos más rentables hoy son las redes sociales (como Sonico.com), los sitios de contenidos y comunidad (Olx.com.ar), y algunas aplicaciones móviles (del tipo de la italiana Buongiorno.com).
El cliente tiene la razón
Un aspecto en el que los negocios en Internet hacen la diferencia es en el feedback con sus clientes y usuarios. Es la era de la web colaborativa, que Aquistapace define bien: “La viralidad que te da internet no la lográs de ninguna otra manera. Hoy en día la gente utiliza la red no sólo para buscar cosas, sino para decir cosas”.
Así, las grandes empresas (como ocurrió con Microsoft y su Windows 7) tienden cada vez más a lanzar primero versiones beta de sus productos para escuchar la opinión de los usuarios en infinidad de blogs y páginas, y hasta en la suya propia. “La gente ya no se cree el mensaje unidireccional de que sos el líder. Ahora quieren que otros usuarios les digan quién es el líder y por qué”, recuerda Magdalena Day.
Romper paradigmas, esa parece ser la cuestión de los emprendedores digitales. “El negocio analógico se arma desde la oferta, es decir alguien vende lo que cree que la gente quiere, la lógica del retailer”, compara Carolina Vila, de TicketDirecto.com. “Pero en el negocio en la Internet que está llegando, cada consumidor elige qué comprar, cómo y cuándo; y a su vez la oferta no tiene limitaciones de espacio, por lo cual es mucho más amplia: lo que se llama e-tail”.
Queda claro entonces el rol activo del consumidor de hoy. Sólo basta entenderlo y tenerlo en cuenta porque, como dice Martín Caleau, “en el modelo actual de internet, las empresas crean herramientas para cada usuario, que juega un rol fundamental. En la mayoría de los casos será él, el encargado de generar el verdadero valor de la empresa, creando contenidos, opinando, compartiendo. En definitiva, participando activamente de la web 2.0”. Por Leonardo Oliva - loliva@losandes.com.ar




